viernes, 19 de agosto de 2011

La niña del afecto interminable

Siempre que llega el inicio de una generación se convierte en una experiencia irrepetible, nuevas caras, nuevas almas, terreno fértil para poner mis diarreas cerebrales.


Ahí estaba ella, con esa actitud del bajo perfil, con la seguridad y conformidad que otorga el empeñarse en no ser notada, en que la vida pase doliéndonos lo menos posible, ataviada en su suéter azul extraño entre rey e índigo (o por lo menos así lo vi yo) que le acompañó durante mucho tiempo en su andar por el colegio.

Poco a poco la vi venciendo la necedad del aislamiento y haciendo amigos, haciendo alianzas de afecto con todos los subclanes del salón.

A veces se observaba en esos ojos lo que la vida le podía doler, pero en cuanto alguna de sus amigas le necesitaba se enjugaba la lagrima furtiva, sonreía y se aprestaba a escuchar, y de inmediato a reconfortar.Reconfortar, ese fue desde siempre el trabajo no solicitado pero felizmente asumido de Lety, el reconfortar a sus amigos, el establecer que con ella siempre se podía y puede contar, que de manera contundente antes que vomitar todo aquello que le oprime el pecho y le hace crujir el corazón y le inunda de cristal las dos canicas negras de sus ojos, ella, ella prefiere sin lugar dudas ofrecer este oficio involuntario y gratuito, carajo eso es lo más cabrón, gratuito, en el que esta niña fue especializándose.

Nos enseño a todos el valor, del valor, Carajo!! nadie después de su ultimo semestre puede dudar de de eso, ni tampoco de su auto formación ética.

Lo mejor de todo es que este estepario fue agraciadamente beneficiario de esta capacidad infinita de nuestra increíble Lety, sin saber, sin pensar, en uno de los días en que era necesario, ella poso su rostro en mi hombro antes de su foto de generación y posteriormente me regalo un abrazo que desde ese día forma parte de los tesoros de mi cajón de las cosas que hacen llorar, pero no de dolor si no de saber que siempre, pero siempre, existe una luz al final del túnel.

Pude escribir sobre la pasión, mis errores como mediador, los buenos momentos que hubo sin lugar a dudas con el 6oB, pero creo que todos estarán de acuerdo que este capitulo debía de cerrarse así, refiriéndonos  y agradeciendo a la vida por poner en nuestro andar a ella, a Lety "Mi niña del afecto interminable"

Gracias Lety por todo y por todos, muchas gracias

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Mientame la madre, proyectate o lo que sea, pero deja algo que me retroalimente